Lo tenían todo preparado, las mochilas dispuestas y un coche en marcha con el deposito lleno les esperaba para comenzar el largo viaje.A dos días de viaje llegaron a su destino, un bosque espeso donde la niebla escondia todos los árboles de ese terreno tan poco explorado.
Como en todo buen paraje tenia sus historias que se remontaban a las grandes épocas de caballeros y guerras medievales.
Dejaron el coche en un lugar seguro, y comenzaron su ruta se dejaron llevar tanto por el espeo y a la vez maravilloso paraje que llegó uin momento en que los árboles cerraban su paso cuanto más andaban.
Finalmente consigueron cruzar el bosque y aparecieron al otro extremo del gran pulmón verde, satisfechos con su caminata y con el sentimiento de haber disfrutado de la naturaleza se dispusieron a instalar la tienda de campaña para pasar la noche.
Al día siguiente al despertarse el bosque había sido suplantado por enormes edificios y calles urbanizas, el pulmón verde había dejado paso a un aire oscuro, ahora la niebla no escondía los árboles, ahora era la polución la que cubría todo impidiendo observar con nitidez.






